5 de mayo de 2005
ALÓ PRESIDENTE
Guerrilla semiótica televisada
Nadie imaginaría que un programa televisivo largo, muy largo ,
basado casi en una sola toma, sin movimientos ni efectos
espectaculares, con un hombre que habla y habla, que incluso canta
de cuando en cuando, y feo , sería uno de los foros de comunicación
y educación política más importantes en plena "Civilización de la
Imagen ".
Nadie imaginaría que tal experiencia de comunicación sería un
apogeo de celebraciones revolucionarias, manicomio para
funcionarios gubernamentales, voz de pueblo emplumada con
rebeldías, sinfonía de luchas alimentadas con estrellas que bajan a
galope desde la bandera de la revolución.
Aló Presidente ha roto los cánones y los silabarios con que muchos
iniciados y sabihondos mediáticos andan por el mundo vendiendo
"Ingeniería de Imagen".
Ha saltado las tranqueras y los límites, los estatutos de muchos
"estudios de recepción", los "hábitos de las audiencias" y los
estereotipos del "raiting".
Aló Presidente es una experiencia de comunicación alimentada con
los imaginarios más ansiosos. Insurrección semiótica que con
imágenes y palabras transmite a norte y sur, este y oeste su clamor
de verdades.
Hugo Chávez pasa horas explicando planes y tácticas sobre el
pizarrón eléctrico de la tele y la radio, repletos de miradas.
enseña, aprende, denuncia, exige. palabra por palabra. Habla con
fuerza desde la política, sobre la política y contra ciertos
políticos que temen mancharse los zapatos. Algunos burócratas.
pues.
Aló Presidente es una revolución hecha comunicación, no por gracia
del talento "genial" de Hugo Chávez, por su encanto o carisma, o no
sólo, sino por la fuerza que las masas le confieren para que
comande, junto a otros, una revolución incluso con los mass
media.
Aló Presidente no sería lo que es sin la lección extraordinaria de
abril y sin la potencia de un pueblo decidido a transformarlo todo
y transformarse sí, para devolverse las tierras y fábricas robadas
a lo largo de siglos, el trabajo y las riquezas saqueadas a lo
largo de siglos.
En Aló Presidente el que habla no es el que aparece, el que mira no
está inmóvil, el que escucha dialoga con sus convicciones y todos
someten a escrutinio y prueba lo que parece lejos pero que está a
la vista, cuando la vista no se agota con lo visible .
Habla de los hospitales, los quirófanos y los médicos, del maíz, el
azúcar, el café y el petróleo. De los obreros y de los militares,
del los reservistas, de las armas y la educación. De la comida y de
la vivienda. De la riqueza que es de todos.
En Aló Presidente suenan los cerros y los balazos. La lucha contra
la barbarie y la lista enorme de problemas turbulentos. Ahora se
sabe quién es quién. Aló Presidente tiene esa fórmula enigmática de
cierta comunicación que ha descubierto el centro de su poder y lo
ha ocupado .
Ahora esa comunicación no la deciden los burócratas ni los
oligarcas, decide el que se organiza y participa, interviniendo,
expropiando. Está siendo derrotada la indolencia y la indiferencia,
la apatía y el desencanto.
Aló presidente con sus horas y horas de transmisión cava trincheras
nuevas alambradas con púas de verdades, tira palabras con
ametralladoras de ideas para barrer cuanto amenace la acción
directa y diaria. Es entretenido, es divertido, es entrañable y es
extrañable. Nomás no se transmite y hay lío.
Imágenes e Imaginarios de una rebeldía mediática
Uno debe recomendar Aló Presidente a los obreros y los estudiantes
de todos los países. Sin duda contribuye a esclarecer el problema
del movimiento obrero y de la comunicación necesaria en una
revolución.
Ganar un medio de comunicación es ganar un arma poderosa para la
lucha y no podemos ignorarlo sin peligro de acarrear desgracias
irreparables, regalando un frente fundamental a los enemigos. Ya
ocurrió un golpe de estado mediático, la lección fue dolorosa.
Es indispensable estudiar a toda costa la potencia discursiva,
comunicacional y combativa de Aló Presidente, y mantener proyectos
de investigación capaces de debatir los logros de una experiencia
semejante que, con pocos elementos, obtiene resultados
extraordinarios. Para que no se vuelva púlpito de vanidades ni
plataforma del personalismo.
Estudiar qué pone, pues, sobre la mesa el debate entre la cantidad
y la calidad de los medios y modos para la producción
comunicativa.
Tácticamente la narrativa de Aló Presidente repone voces para un
orden social nuevo y un nuevo orden comunicacional al servicio de
la creatividad revolucionaria.
Aló Presidente tiene un lugar central en la memoria de los pueblos,
de las sociedades y de los individuos. Aló Presidente no es un
informe, ni un reportaje, más bien una épica donde no hay
ensamblaje casual de palabras sino lucha por el significado desde
una ética que viene de la lucha y apunta a un imaginario nuevo en
plena construcción permanente.
Chávez se sitúa en el vértice de cierta lógica donde convergen
líneas trazadas históricamente, él mismo es un punto referencial
sobre el imaginario revolucionario, pero un punto de fuga que da
perspectiva al complejísimo proceso de transformaciones
ideológicas, políticas, éticas y estéticas iniciadas en Venezuela
no por arte de magia sino por un proceso revolucionario en
marcha.
Chávez posee una intuición y praxis comunicativa de carácter
pendular que va y viene del proyecto al reclamo. De los planes a su
critica, del dicho al hecho. Los ministros tiemblan.
No se trata de un Presidente que dialoga por los medios, se trata
de un quehacer teórico, político, poético y filosófico. hay
problemas de lenguaje, no pocas ideas están en crisis y no son
pocas las contradicciones que se viven diariamente entre lo propio
de la lucha revolucionaria y su comunicación necesaria, hay
conflictos de estilo necesarios sobre una táctica de propaganda
permanente, es decir, poética de una lucha hoy todavía asimétrica,
desigual y combinada .
Es verdad que la metáfora es un arma de guerra en la batalla
semiótica que Chávez libra en cada emisión de Aló Presidente, pero
es un arma que sólo acepta munición social de base.
No funciona sin eso, es su piedra filosofal, lo que permite
descubrir y transformar la realidad. Aló Presidente funda su
discurso en una síntesis finísima que necesita la dialéctica de la
lucha porque conmemora y denota, recuerda y significa la vida
cotidiana, la praxis revolucionaria. Coinciden la política y la
comunicación haciéndose poesía y filosofía para la revolución.
Coinciden la conciencia de la crítica y la crítica de la
conciencia. Unas veces mejor y otras no tanto.
El arsenal simbólico de Aló Presidente contiene creación literaria,
cancioneros populares, geografías, colores, olores, sabores,
historia, psicología, semiótica. como palabra creadora y sabiduría
de un discurso poético que se hace sin pedanterías y
exhibicionismo. que fluye desde la verdad misma de la lucha que no
"hace" Chávez por sí mismo.
Aló Presidente como programa de transición
Chávez es un comunicador entrenado largamente por fuera de los
estereotipos académicos o mediáticos y esa es, en parte, su fuerza.
No tiene ademanes ni "tics" de locutor, no devanea con giros
impostados para dar efecto grandilocuente a cualquier información
basura, como tanto disfrutan en CNN.
Chávez no es un "galán de la pantalla", no es el vendedor más
grande del mundo, no es un predicador hipnotista de serpientes. No
es el éxito del "marketig" mediático estudiado en bunkers de
publicistas con tácticas maquiavélicas para posicionar una
apariencia rentable que tiene "éxito" por "progre".
Con frecuencia El Aló Presidente supera a Chávez y lo hace
transparente para dejar ver a través suyo el poderío rebelde de un
pueblo que va decidido a consolidar su revolución a sabiendas de
que le falta mucho.
Con su economía de recursos Aló Presidente construye un espacio
objetivo que no opera con, y por, los trucos de la farándula, su
desafío se ancla permanentemente en la dialéctica del conflicto, de
la pugna de intereses y la lucha de significados tomados de cada
proyecto, con nombre y apellido, para impulsarse desde ahí hacia la
expectativa de acciones concretas renovadas.
Hay que ver qué ocurre cada vez que Chávez, fiscal, toma un buen
trago de voz popular, hincha el pecho y presta su voz a una
denuncia que ya tiene voz propia en las refriegas sociales contra
los atrasos de algunos burócratas, la intolerancia de algunos
iluminados o el despiste de algún revolucionario trasnochado que
todavía anhela ponerse delante de las masas para acaudillarlas.
Está claro que no hay tarea más importante que la tarea
propagandística anti imperialista y por la revolución. Las tácticas
comunicacionales en Aló Presidente no son seres caprichosos y
autónomos. Están sometidas a leyes de un lenguaje que se rebela y
rompe diques de la sintaxis común y del diccionario mercadológico
vulgar.
Se trata de una táctica de comunicación en movimiento permanente de
voces que constituyen una unidad compleja, como célula expresiva
que se multiplica en la revolución. Táctica de comunicación como
totalidad indivisible, del mismo modo que la sociedad es el
conjunto de individuos en contradicciones, Aló Presidente sería
totalmente inútil si fuese discurso aislado incapaz de construir
unidades significativas dinámicas.
Tal experiencia es ni más ni menos un amor que construye el
significado, sentido, verdad y sabiduría de la praxis vuelta
espacio de comunicación y guía. No es sólo voluntad de Chávez. Es
un amor que habita, no unilateralmente, la mirada de Chávez, sus
sonrisas y furias. Amor inspiración y atracción siempre paradojal
dialéctico, significando lo complejo de la realidad que da noticias
de cierta humildad epistemológica para la reflexión sobre la
revolución que los envuelve. El campo semántico de Aló Presidente
se refiere siempre a la palabra ganada sobre la palabra perdida, a
su búsqueda, al momento y a la urgencia de decir la verdad dicha y
vivida en un proceso apasionado que no es ajeno a cierto tinte
patriarcal. Acaso parte de sus contradicciones vigentes. Todo esto
es de un mérito y una complejidad que deben ser estudiados
minuciosamente.
No debe haber catedrático, publicita, comunicólogo, militante. que
no admire o envidie semejante conjunción de virtudes
comunicacionales que han saltado las trancas de los recetarios
mediáticos tan queridos por algunas consultoras en imagen. Es claro
que Aló Presidente, es decir toda la audiencia en voz de Chávez,
termina por adscribirse en un fenómeno de comunicación sui géneris
y complejísimo, es decir, para una transformación honda en los
medios, modos y relaciones de producción de las imágenes y los
imaginarios.
Construcción de una experiencia de comunicación inédita y
voluptuosa, dialéctica, polisemia, de síntesis. Plena de lenguajes
no verbales que designan la realidad y sus luchas revolucionarias
por analogía y con metáforas para un mundo muy concreto, tan
concreto como el petróleo, las armas, la expropiación de las
herramientas de producción y la defensa de la soberanía.
Aló Presidente escapa a la banalidad de los modos burgueses para el
uso de los mass media, obsesivos y alienantes, para emprender una
lucha contra el régimen absolutista de imágenes, en una guerra de
significados necesaria y complicada. Aló Presidente es un puente
ineludible en el paso de una comunicación vieja, golpista y
alienante a otra comunicación en plena creación, esta vez no
dispendiosa, escandalosa ni obscena, esta vez divertida, sabrosona
y cariñosa, esta vez, acaso, hecha por todos.
Chávez protagoniza en Aló Presidente un personaje múltiple que es
él mismo en la piel de todos. Viejo, adolescente, criollo, mestizo,
militar, campesino, obrero. preserva en su rostro cubista los
rostros de un pueblo que tiene de todo un poco, incluso la sonrisa
fresca, las penurias, los miedos y los dolores. Es la vida misma de
un país herido con golpes mediáticos, mentiras, robo y crimen. Pero
esta vez la tele y la radio son un arma más de la revolución . Pa´l
buen entendedor que no quiere pocas palabras.
Para que surta efecto la táctica comunicacional de Aló presidente
es necesario que los signos y sonidos de la revolución multipliquen
su sentido en la dirección rigurosa y unívoca de la revolución
misma. No es la figura del Presidente Chávez lo que constituirá tal
unidad de sentido, es la construcción totalizante de una sociedad
como organismo de unidades significativas en plena resignificación
revolucionaria. Hacia la conciencia definitiva sobre sus fuerzas
revolucionarias, la toma del poder y la revolución permanente. Es
decir de comunicación revolucionaria que paraliza sus verdades
porque las mantiene vivas y en crecimiento.
Política de Comunicación y comunicación política
Aló Presidente encarna el mismo problema que se presenta a la hora
de construir, colectivamente, una política de comunicación
compleja, consensuada e inseparable de la revolución que no es
totalidad cerrada sino conjunto de estrategias en transformación
constante para que el poder no sea de unos cuantos gracias incluso
a la emergencia de tácticas de significado nuevas . Aló presidente
en cada emisión constituye una frase de un lenguaje creado desde
una actitud intelectual nueva. No de Chávez sino de las bases
sociales que se han organizado para recuperar lo que les ha sido
robado. El trabajo mismo.
Tal experiencia de comunicación, todavía en crecimiento, es un
mundo de invitaciones y respuestas, flujo y reflujo, unión y
contradicción. Comunicación que es un ser social vivo movido por
ritmos semejantes a los que rigen a los seres vivos en general. Esa
comunicación, con sus contradicciones y límites, es la sociedad
nueva en construcción, y también algo más: es expresión del estado
que guarda el trabajo, su valoración, degeneración y o
emancipación. Por eso la práctica de la comunicac
FERNANDO BUEN ABAD DOMÍNGUEZ