Ministerio del Poder Popular para la Comunicacion y la Informacion
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Caracas, 21 de noviembre de 2008
30 de abril de 2008
Un referendo busca dividir a Bolivia y a la unidad latinoamericana y caribeña
En el marco de las guerras y conjuras que ha desatado durante más de un siglo en su desvarío por conquistar el mundo, Estados Unidos enfrenta la rebelión pacífica y democrática que estalló hace una década en América Latina y el Caribe, liderada por gobernantes progresistas de la región, que lo están desalojado de ese bastión clave que hoy trata de recuperar, abriendo en Bolivia, con apoyo de la oligarquía, una brecha secesionista en la unidad revolucionaria.

Por no estar en capacidad de usar el tradicional método de hacer la guerra con sus propios soldados, pues la mayoría de ellos están luchando en otros frentes de batalla, como Irak y Afganistán, donde son derrotados y diezmados por la resistencia popular, el Imperio está usando en Bolivia, el artero y cobarde recurso maquiavélico de dividir al pueblo y nadie mejor como aliado, que la poderosa y racista oligarquía criolla, dueña y señora de la inmensa mayoría de la industria, el comercio y el campo boliviano.

Bajo el mando del embajador estadounidense Philip Goldberg, experto en campañas separatistas, como lo comprueba el amplio prontuario criminal que exhibe como uno de los cerebros responsables del desmembramiento de Yugoslavia, la sangrienta guerra que culminó con el derrocamiento del presidente Milosevic, y el más reciente de sus amorales trofeos, la ilegítima declaración de independencia de Kosovo, se ha dedicado a tejer en el país del Altiplano, la criminal red de una de las más cínicas conjuras del Imperio.

Sin el más mínimo respeto por la dignidad y soberanía del Estado boliviano ni de su gobierno, el diplomático yanqui ha conspirado abiertamente contra la estabilidad del proceso revolucionario que adelanta el presidente Evo Morales, el indio aymara elegido hace 27 meses por la inmensa mayoría del pueblo en el más transparente proceso comicial que haya tenido lugar en la historia del país, donde la mayoría de los gobernantes llegaron al poder a través de golpes de Estado o mediante fraudulentas elecciones.

Y, ¿quiénes son los aliados de EEUU en la conspiración anti democrática que pretende dividir a la hija predilecta de Bolívar, la nación que él liberó y creó junto con el mariscal Antonio José de Sucre meses después del triunfo de Ayacucho que selló el ocaso del imperio español en América?

¿A quienes representan esos depredadores que, después de aquella gesta liberadora, se adueñaron de las vidas de sus hijos, de sus tierras y de los recursos de esa nación cuya “Segunda fundación”, dibuja Eduardo Galeano con el pincel desmitificador de sus palabras que desnuda la falacia de doctos historiadores que durante siglos tergiversaron la realidad de nuestra América, exhibiendo como héroes, a villanos cuyas efigies y estatuas aún adornan billetes, monedas y plazas de algunos de nuestros países?

En su crónica, Galeano hace referencia a la trágica historia de Bolivia; a esa caterva de facinerosos y a su mayor enemigo, Evo Morales, quien ha frenado su ambición y que hoy, con la paciencia y perseverancia propia del indio, procura, a través del diálogo hacerles reflexionar e imponer justicia y ley para que no puedan recuperar su seculares privilegios.


“El 22 de enero de 2002 , -comienza el texto del escritor uruguayo- Evo fue expulsado del Paraíso. O sea, el diputado Evo Morales fue echado del Parlamento.”

“El 22 de enero de 2006, en ese mismo lugar de pomposo aspecto, Evo Morales fue consagrado presidente de Bolivia.”

“Bolivia empieza a enterarse de que es un país de mayoría indígena.”

“Cuando la expulsión, un diputado indio era más raro que un perro verde. Cuatro años después, son muchos los legisladores que mascan coca, milenaria costumbre que estaba prohibida en el sagrado recinto parlamentario.”

“Mucho antes de la expulsión de Evo, ya los suyos, los indígenas, había sido expulsados de la Nación oficial. No eran hijos de Bolivia. Eran no más que su mano de obra: Hasta hace poco más de medio siglo, los indios no podían votar ni caminar por las veredas de las ciudades.”

“Con toda razón, Evo ha dicho en su primer discurso presidencial, que los indios no fueron invitados, en 1825 a la fundación de Bolivia.”

“Ésa es también la historia de toda América, incluyendo a los EEUU. Nuestras naciones nacieron mentidas. La independencia de los países americanos fue desde el principio usurpada por una minoritaria minoría.”

“Todas las primeras Constituciones, sin excepción, dejaron afuera a las mujeres, a los indios, a los negros y a los pobres en general.”

“La elección de Evo Morales es, al menos en este sentido al equivalente a la elección de Michelle Bachelet. Evo y Eva. Por primera vez un indígena presidente en Bolivia, por primera vez una mujer presidente en Chile. Y lo mismo se podría decir del Brasil, donde por primera vez es negro el ministro de Cultura. ¿Acaso no tiene raíces africanas la cultura que ha salvado al Brasil de la tristeza?”

“En estas tierras, enfermas de racismo y de machismo, no faltará quien crea que todo esto es un escándalo.”

“Escandaloso es que no haya ocurrido antes.”

“Cae la máscara, la cara asoma, y la tormenta arrecia.”

“El único lenguaje digno de fe es el nacido de la necesidad de decir. El más grave defecto de Evo consiste en que la gente le cree. Porque transmite autenticidad hasta cuando hablando en castellano, que no es su lengua de origen, comete algún errorcito. Lo acusan de ignorancia los doctores que ejercen la maestría de ser ecos de voces ajenas. Los vendedores de un Dios único, un rey único y una verdad única. Y tiemblan de pánico los asesinos de indios, temerosos de que sus víctimas sean como ellos.”

“Bolivia parecía ser no más que el seudónimo de los que en Bolkiva mandaban, y que la exprimían mientras cantaban el himno. Y la humillación de los indios, hecha costumbre, parecía un destino.”

“Pero en los últimos tiempos, meses, años, este país vivía en perpetuo estado de insurrección popular. Ese proceso de continuos alzamientos, que dejó un reguero de muertos, culminó con la guerra del gas, pero venía de antes. Venía de antes y siguió después, hasta la elección de Evo contra viento y marea.”

Con el gas boliviano se estaba repitiendo una antigua historia de tesoros robados a lo largo demás de cuatro siglos, desde mediados del siglo XVI:

La plata del Potosí dejó una montaña vacía, el salitre de la costa del Pacífico dejó un mapa sin mar, el estaño de Oruro dejo una multitud de viudas.”

“Eso, y sólo eso dejaron.”

“Los pueblos de estos últimos años fueron acribillados a balazos, pero evitaron que el gas se evaporara en manos ajenas, desprivatizaron el agua en Cochabamba y La Paz, voltearon gobiernos gobernados desde afuera.”

“Y dijeron no al impuesto al salario y a otras sabias órdenes del Fondo Monetario Internacional.”

“Desde el punto de vista de los medios civilizados de comunicación, esas explosiones de dignidad popular fueron actos de barbarie. Mil veces lo he visto, leído, escuchado. Bolivia es un país incomprensible, ingobernable, intratable, inviable. Los periodistas que lo dicen y lo repiten se equivocan de in: deberían confesar que Bolivia es, para ellos, un país invisible.”

“Nada tiene de raro. Esa ceguera no es solamente una mala costumbre de extranjeros arrogantes. Bolivia nació ciega de sí, porque el racismo echa telarañas en los ojos, y por cierto que no faltan los bolivianos que prefieren verse con los ojos que los desprecian.”

“Pero por algo será que la bandera indígena de Los Andes rinde homenaje a la diversidad del mundo. Según la tradición, es una bandera nacida del encuentro del arcoiris hembra con el arcoiris macho. Y este arcoiris de la tierra, que en lengua nativa se llama tejido de la sangre que flamea, tiene más colores que el arcoiris del cielo.”

Eso es lo que termina señalando el escrito de Galeano.

Porque, esos asesinos, los que hoy matan a balazos o a garrotazos a los indios que protestan en las calles, los que reducen al hambre y a la miseria y mantienen como siervos en sus haciendas convertidas en feudos a miles de aborígenes bolivianos, son los racistas ricos y poderosos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, Chuquisaca y Cochabamba.

Esa gente, muchos de ellos descendientes de los antiguos conquistadores que asolaron nuestras tierras y cometieron, con apoyo de una religión que destruyó los dioses, la cultura y vidas de millones de aborígenes el más grande genocidio que registra la historia de la humanidad, mientras que otros son hijos de inmigrantes llegados de Alemania y de otras naciones del viejo continente arruinadas por la guerra. Son los que se han enriquecido a costa del la sangre y el sudor de millones de aborígenes bolivianos.

Son ellos los que adelantan, “La rebelión de los 100 clanes”, como acertadamente fue bautizada, por el diario web Econoticias, en un extraordinario trabajo de investigación, la conspiración que pretende dividir al país del Altiplano.


“Dueños de vidas y de haciendas, -comienza diciendo el reportaje- cerca de 100 poderosos clanes familiares que además controlan la agroindustria, el comercio exterior, la banca y los grandes medios de comunicación, dirigen desde el oriente y los valles de Bolivia la rebelión oligárquica contra el presidente indígena Evo Morales."

Según un Informe de Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD), -destaca a continuación- este centenar de familias tiene en sus manos 25 millones de hectáreas, 5 veces más que 2 millones de campesinos que trabajan en otras 5 millones de hectáreas y que subsisten a duras penas en los minifundios degradados por la sobreexplotación agrícola y la baja productividad.”

“Su poder es enorme, especialmente en Santa Cruz, la región más próspera de Bolivia y donde se concentran las tierras más fértiles, los bosques y enormes yacimientos de gas, petróleo, minerales y biodiversidad. Allí, en el epicentro de la conjura secesionista, que tiene fuertes rasgos de racismo en contra de los altiplánicos, (indígenas) al amparo de bandas fascistas, los clanes familiares controlan la tierra, a los negocios urbanos y el poder político, (la prefectura y el Comité Cívico responden a su mandato.)

“Allí están los clanes de los Saavedra, Buno, Monasterios Nieme, Justiniano Ruiz, Roig Pacheco, Rapp Martínez, Antelo Urdininea, Keiler Ramos, Candia Mejía, Castro Villazón, Obando Fracaro, Sánchez Peña, Nielsen Bauer y Elsner, (mezcla de apellidos alemanes, vascos y de otras familias europeas con los nombres de apellidos criollos.”

“La familia Monasterios, por ejemplo, controla una superficie de tierras tres veces mayor a la de la ciudad de Santa Cruz. Mucha de esta tierra le fue entregada en calidad de dotación (gratuitamente) por los gobiernos militares y neoliberales, en abierto tráfico de influencias”…

“En promedio, en Bolivia, una familia de terratenientes detenta un cuarto de millón de hectáreas, de tierra fértil, en tanto que una familia campesina, apenas posee una hectárea con poca capacidad productiva.”

“Los Marinkovic, por ejemplo, junto al clan de los Cronenbol y dos transnacionales, una peruana y otra norteamericana, controlan toda la industria del aceite de soya y girasol, uno de los ejes del agropoder oriental. Poseen además, casi la quinta parte de las acciones del Banco Económico, según los datos de la Superintendencia de Pensiones, valores y seguros, además de otros lucrativos negocios.”


Todo eso es apenas un fragmento del inmenso poderío que detenta esa clase que se ha entronizado en el poder con dirigentes políticos y empresariales de esos cuatro departamentos al frente y, en su condición de abanderados del proyecto separatista urdido por el Imperio para desmembrar a Bolivia, se proponen realizar en Santa Cruz el próximo 4 de mayo, el primero de una serie de referendos autonómicos, que no son mas que el disfraz detrás del cual se oculta en macabro rostro de la secesión.

A la conjura instigada y financiada en gran medida desde Washington, se han unido los otros ricos y poderosos representantes de los sectores empresariales y políticos de los departamentos de Chuquisaca y Cochabamba.

Lo hacen, ignorando la Constitución y demás leyes de país; el llamado a cordura y al diálogo hecho por el presidente Evo Morales y demás autoridades del país; desoyendo la voz del pueblo aborigen que es la inmensa mayoría; el llamado de la ONU, de la Corte Nacional Electoral, de las autoridades de organismos electorales del hemisferio, y del clamor de miles de intelectuales, artistas, juristas, políticos y otras personalidades democráticas que han expresado la más enérgica condena a su actitud.

Entre esas voces, se destaca la del presidente venezolano Hugo Chávez Frías, quien convocó a una Cumbre Extraordinaria del Alba, la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, la cual tuvo lugar en Caracas este miércoles y a la que asistieron los jefes de Estado de Bolivia, Evo Morales; de Nicaragua, Daniel Ortega, el propio Chávez, por Venezuela y el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, la cual concluyó con una firme y enérgica declaración de condena a la conspiración.

“El Imperio quiere frenar la integración sudamericana, -dijo el mandatario nacional- y ha escogido, ahora, como blanco a Bolivia. Golpear a Bolivia, -manifestó- es golpear el corazón geopolítico de Sudamérica, porque, en definitiva, no quiere que nazca esta Gran Patria: América Latina y el Caribe”, advirtió.

Recordó Chávez que, “el hecho de que en Bolivia estén concentradas las grandes riquezas de gas y de petróleo, es lo que mueve al Imperio, desesperado, buscando retomar el control como lo tuvieron en la nación boliviana durante mucho tiempo, pero, -agregó- llegó Evo Morales y nacionalizó la actividad energética en su país, como nosotros, aquí, en Venezuela.

Tras alertar sobre el plan separatista que adelanta Washington junto con sus lacayos, para separar ese amplio territorio boliviano de la “La Media Luna” como se conoce a ese conjunto de departamentos cuyos empresarios pretenden desmembrar del país, el Comandante Chávez, advirtió que el gobierno venezolano jamás reconocería un nuevo Estado como ese.

“Venezuela reconoce el Estado de Bolivia, -reiteró- esa gran patria donde Bolívar soñó con la Utopía de Tomás Moro: muchas cosas nos unen con Bolivia: un compromiso profundo, histórico vital, existencial”.

Su proclama cobra fuerza y valor inusitados, porque a partir de mañana, comienza la cuenta regresiva de 10 días que separan a la celebración del referendo, con el cual se abrirá una angustiosa interrogante que se cerraría, o bien con un final que responda a la razón de una inmensa mayoría que desea la paz, la unidad y la armonía, o la sin razón de un “minoría minoritaria” y racista que sólo busca, división y guerra.

Es una confrontación abierta entre el Bien y el Mal, el primero, representado por Evo, a quien su pueblo sigue con la fe de un fiel creyente, porque ven en él la encarnación de Tupac-Katari, el héroe y mártir luchador aymara que poco antes de morir descuartizado a manos de sus verdugos, prometió que “volvería hecho millones”, y eso es lo que ha ocurrido en Bolivia con la presencia de su sucesor, ese otro aborigen de la misma raza, que es Morales.

Por el lado del Mal, está el Imperio y esa casta de modernos conquistadores que busca la división, la confrontación y la guerra, con el fin de escindir a Bolivia y a separarla de la Gran Patria latinoamericana y caribeña, enfrentados con la soberbia y prepotencia que les da el poder, al pueblo boliviano y los hombres y mujeres dignos del mundo que se solidarizan con Evo y la posición de Chávez, de no reconocer a ese diabólico engendro divisionista.

De allí que, el éxito o fracaso de esa conjura separatista, dependerá de la voluntad de ser libre y soberano que vive en el corazón del pueblo boliviano, que ha sabido preservar hasta ahora, con su valor y sacrificios, las conquistas económicas, sociales y políticas que ha conquistado bajo la guía de Evo Morales, a quienes hoy se unen Hugo Chávez Frías, Daniel Ortega, Rafael Correa, Fidel y Raúl Castro y otros líderes revolucionarios y pueblos del planeta, que construyen la Utopía de ese “Otro Mundo Posible.” 

Originalmente publicado por ABN
Hernán Mena Cifuentes
Indígenas de Bolivia
Foto: Foto tomada de Xavierpita.es
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