Ros-Lehtinen y Mack sí saben de terrorismo
La Representante norteamericana Ileana Ros-Lehtinen y su colega Connie Mack que solicitan sanciones del Congreso contra Venezuela como país que apoya al terrorismo fueron dos de los politiqueros de la Florida que reclamaron con más frenesí, en 1989, la liberación en EE.UU. del terrorista Orlando Bosch, que ordenó en Caracas, con Luis Posada Carriles, la destrucción de un avión civil cubano.
Ros-Lehtinen, entonces senadora estatal de la Florida que buscaba ser elegida al puesto del fallecido Representante federal Claude Pepper y para la cual el Presidente George Bush padre hacía campaña, encabezó la campaña a favor del ex Jefe de la CORU, con Jeb Bush, que luego será Gobernador de la Florida. Lo hizo junto también con Raoul Cantero, abogado de Bosch y nieto del dictador cubano Fulgencio Batista que Jeb nombró luego juez de la Corte suprema de la Florida.
Bosch tenía "buenas intenciones", al ordenar el crimen que mató a los 73 pasajeros del DC-10 destruido, alegaba Cantero cuando lo representó en las audiencias de deportación de 1989 que celebró el Departamento de Justicia que se terminaron, el 23 de julio, con una orden de expulsión de Bosch de los Estados Unidos por terrorismo.
Ros-Lehtinen fue quién, unos días después, precisamente el 16 de agosto, cuando papa Bush se aparece en Miami para apoyar su candidatura a la Cámara, lo suplicó en un encuentro privado que tuvieron entonces, otorgarle un perdón presidencial al terrorista.
En su histeria "anticastrista" la candidata fue hasta calificar públicamente de "héroe" a Bosch, uno de los fundadores y luego Jefe de la CORU, la organización terrorista cubanoamericana que más daños causó en el último siglo de guerra sucia de EE.UU. contra Cuba. El Fiscal General Asociado en Funciones Joe D. Whitley, encargado del dossier migratorio de Bosch, había confirmado su participación en "unos 16 episodios de bombas, intentos de secuestro, asesinatos e intentos de asesinato en Estados Unidos, España, el Caribe y Sudamérica".
El Representante Connie Mack, por su parte, reclamó también ruidosamente libertad para el pediatra sicópata al expresarse oficialmente como oficial del Partido Republicano del Condado de Dade, en estas mismas fechas.
La campaña terminó, como previsto, por una orden de la Casa Blanca dictando la liberación provisional de Bosch, tan provisional que se perpetua 18 años después. A papa Bush, no le costó ningún esfuerzo. Era Jefe de la CIA, cuando se ordenó la creación de la CORU con el honorable propósito de fusionar a los grupos terroristas de Miami para más eficiencia.
Ileana Ros-Lehtinen y Connie Mack con sus socios Lincoln y Mario Díaz-Balart liderean también una campaña para obtener el Estatus de Protección Provisional a favor de los opositores venezolanos al gobierno bolivariano que se aparecen en la Florida, entre los cuales se encuentren varios connotados partidarios del uso del terror.
Mack y Ros-Lehtinen son dos de los promotores más frenéticos de la Resolución H.R. 1049, presentada el pasado 14 de marzo, que pide declarar a Venezuela como país que apoya al terrorismo.
Jean Guy Allard