MEMORIA HISTÓRICA El líder que regresó el 13-A
Una marea roja se desbordó en Caracas
El corazón de la ciudad capital se desbordó nuevamente por un río rojo lleno de alegría. Momentos de tristeza precedieron a la celebración cuando entre abrazos y apretones de mano el presidente Chávez retorno a su puesto. Testimonios de un pueblo que vive su revolución
El 13 de abril definidamente se ha convertido en una fecha significativa y por demás representativa para todos los venezolanos, que apoyan el proceso revolucionario liderado por el presidente Hugo Chávez. Aquel día de abril de 2002, se rescató la libertad que por horas se vio sumergida en la más breve y alevosa dictadura de su historia.
Lo visto en las céntricas calles de la ciudad de Caracas en aquellos días de 2002, habla por si solo. Confirmaron la convicción de un pueblo que se negaba a perder su futuro, que hizo valer sus derechos y que luchó tomando las rejas del Palacio de Miraflores por cientos de manos al retorno de su máximo líder.
De eso datan ya cinco años, que en una rápida retrospectiva son imágenes que aún permanecen frescas en la memoria de un pueblo sabio, que sólo mira hacia atrás para conmemorar ese regreso sin precedentes en la historia, un pasado reciente pero glorioso, un pueblo que clamó por su gobernador a viva voz.
Fueron ríos que se desbordaron aquel 13 de abril y que hoy vuelven a desbordarse, teñidos de rojo, de un rojo de alegría, de un rojo que llena las pupilas hasta del más escéptico. Un río de hermandad que conmemora, celebra y recuerda, tal y como lo manifiestan los hijos de Bolívar, con cuatros, tambores, banderas y vítores.
Es indudable por todos estos elementos que esta fecha marca el antes y después de lo que pudo ser Venezuela. Muchos lo supieron en esos momentos cumbres y por ello se jugaron todo. El trece es retorno, es el comienzo de una Revolución que se hizo más fuerte y es el principio de un proceso que ya tiene cinco motores. Motores que están potentes y listos para conducirnos a una gran época.
Testigos fieles de un 13 histórico
Gregorio Manzano, 51 años: “luego de ver lo que ocurría no podíamos quedarnos cruzados de manos, me vestí rápidamente y empecé a bajar desde mi casa con mis hijos que aunque muy jóvenes para el momento supe que no iba a poder detenerlos, era demasiado lo que teníamos por dentro y sabíamos que a Chávez, no lo podían sacar así, fueron momentos intensos pero al final se impuso el pueblo”.
Yhonni Mendez, 37 años: “yo te confieso que pensé que todo estaba perdido, recuerdo estar encerrado en mi cuarto inmerso en una gran tristeza, no podía creer que todo estaba perdido, después los gritos de mi abuela me sacaron de mi estado y toda la gente de la cuadra empezó a llamarme por teléfono, ¡Chávez volvió! Fueron momentos increíbles, de hecho salí de mi casa en unas bermudas y una franelilla, dispuesto a todo, eso sí”.
Kati Gonzales, 33 años: “mira yo soy del 23 de enero y la gente de nuestro sector ha sentido siempre un afecto incondicional con nuestro Presidente. Nuestra consigna para el momento fue que queríamos ver a Chávez, lo queríamos de vuelta, fueron instantes impactantes, pero como tu ves todo salió bien y tenemos líder para rato”.
Mercedes Sosa, 52 años: “yo recuerdo que para esos momentos no podía dejar de llorar, sobre todo cuando el Presidente tomó el crucifijo en sus manos, era increíble lo que había pasado. Recuerdo que mis hermanos muchas horas antes me dijeron que todo estaba perdido, que la oposición logró tumbar a Chávez, fueron horas de pesadilla. Gracias a Dios que después se ganó a base de esfuerzo. Estábamos dispuestos a todo”.
MinCI/ Yorkman Reinoso