28 de abril de 2007
SOLIDARIDAD Para el verdadero crecimiento de los pueblos
El ALBA debe ser cada día más un proyecto de definición
Desde la ciudad crepuscular, el ALBA ilumina el nuevo amanecer de las naciones latinoamericanas, que creen en sus pueblos y en sus potencialidades para crear un mundo más inclusivo y justo en donde el crecimiento abarque a todos por igual, tomando como fortalezas las asimetrías, y reforzando la complementariedad
En la V Cumbre de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el presidente Hugo Chávez recordó los primeros encuentros realizados en el marco del ALBA, la cual nació para contrarrestar el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), propuesta desde Washington.
El jefe de Estado recordó los pasos que antecedieron a la conformación del ALBA. Durante su recuento, diversos hechos que ahora forman parte de la luchas de Latinoamérica por liberarse de las ataduras impuestas por las potencias extranjeras, saltaron a la reflexión. Es el caso de la aceptación que le diera el Caricom de aquel entonces a la propuesta neoliberal con la cual se esperaba formar un área de libre comercio que, de acuerdo a las condiciones de desventaja entre los socios, semejaba a una espada afilada por ambos lados para las naciones con menos potencialidades.
En el año 2001, de acuerdo a lo narrado por el presidente Chávez, llegaban los primeros ministros y los mandatarios de América Latina y el Caribe a Margarita, a la Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe, y fue en ese lugar “donde surgió por primera vez el nombre de la propuesta” y acotó: “Contra el ALCA, el ALBA”.
En el 2001 se había llevado a cabo la Cumbre de las Américas en Canadá. En aquel entonces, según comentó, todos los Gobiernos centroamericanos y suramericanos —exceptuando a Venezuela, que no respaldó la propuesta— estuvieron a favor del ALCA. Cuba, por no ser invitada a la reunión, no pudo dar su voto en contra.
“El 1º de enero del 2005 debía amanecer con el ALCA instalada, el proyecto colonialista”, fueron las palabras del presidente Chávez al referirse a aquella fecha histórica y definitiva para la conformación del nuevo bloque del Sur.
“En Margarita, en medio de la crisis o entrando en ella lanzamos la propuesta ALBA. No había ni un papel escrito”, recordó el presidente Chávez, quien habló del impulso que le diera el presidente cubano Fidel Castro a la nueva estrategia de unión. Castro fue el primer Presidente en pedir los documentos que hasta el momento respaldaban la idea de creación del ALBA para aportar su experiencia y conocimientos, a lo que el presidente Chávez respondió: “Fidel, por favor, comienza tú a escribir la primera página de la propuesta”.
El jefe de Estado continuó recordando los inicios de la alianza bolivariana: “Comenzamos a elaborar los primeros documentos. Aquí nosotros pasamos el 2002 y el 2003 a la defensiva”, refiriéndose al golpe de Estado y al paro petrolero que tuvieron lugar en el país en esos años. Continuó: “Cuando la contraofensiva tuvo éxito, fuimos preparando la primera Cumbre del ALBA, y el 14 de diciembre de 2004 nos reunimos en La Habana para recordar aquel diciembre de 1994: eran 10 años exactos de nuestra primera reunión”.
De acuerdo a lo narrado por el presidente Hugo Chávez, en el año 2004 surgió la Declaración de La Habana. “Los Gobiernos de Cuba y Venezuela decidimos crear el ALBA. Así nació nuestro proyecto, abierto a todos nuestros pueblos”, comentó.
El líder de la Revolución Bolivariana habló sobre la incorporación al ALBA de Bolivia y Nicaragua. En este particular señaló que los jefes de Estado de esas naciones se adhirieron luego de sus respectivos triunfos, obtenidos democráticamente en elecciones populares.
En el nuevo marco de acercamiento equitativo de los pueblos, el mandatario nacional habló sobre la necesidad de retomar el concepto de la unidad planteado por el Libertador. En ese sentido puntualizó: “Bolívar siempre habló de la unidad, nunca conseguimos en documento o discurso alguno de Bolívar la palabra ‘integración’; el concepto ‘integración’ como lo conocemos es un concepto imperial”.
Continuando con la reflexión bolivariana, expresó el jefe de Estado: “Unión de repúblicas, unión de naciones; la unión para ser libres, para ser grandes, para conformar lo que llamaba Bolívar un bloque de poder, de fuerza en Suramérica, en el Caribe. En esa dirección marcha nuestro proyecto”.
El presidente Chávez habló sobre la necesidad de fortalecer la complementariedad, para alcanzar las metas propuestas en el marco del ALBA. En este sentido acotó: “El ALBA debe ser cada día más un proyecto de definición, que se pueda medir, que se pueda cuantificar. Debemos juntar nuestros poderes, desde los poderes creadores del pueblo hasta los poderes económicos”.
El líder bolivariano mencionó las potencialidades que poseen las naciones que integran el ALBA, y en este particular comentó que Venezuela cuenta con la reserva petrolera más grande del mundo, “por lo tanto el ALBA tiene las reservas más grandes del mundo”, puntualizó.
El mandatario nacional reflexionó sobre la importancia de establecer alianzas fraternas, en donde prime la solidaridad, por lo que sentenció: “No hace falta ser un imperio para ser grande, más bien el carácter imperial empequeñece al grande y lo convierte en un enano moral”.
Comentó que la política, la estrategia y el poder conforman la trilogía necesaria para “avanzar hacia los objetivos planteados en el ALBA”. Continuó alertando a sus homólogos al señalar que “hay muchos esfuerzos que se quedan en papeles y en declaraciones de buenos principios, planes de acción que jamás se cumplen”.
Antes de ceder la palabra a los Presidentes y representantes de los Gobiernos presentes, habló sobre la necesidad de ser “grande a lo bolivariano”, y parafraseando al Bolívar de la Carta de Jamaica señaló que “el día que la Providencia nos permita juntarnos en un todo nacerá en esta tierra la más grande nación del universo —juntados así— A esa gran nación pudiéramos llamarla la madre de las repúblicas y la reina de las naciones”.
PRENSA PRESIDENCIAL/Beatriz Cárdenas