31 de julio de 2006
COMUNICADO
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, una vez más,
condena el criminal asesinato de seres inocentes en el Líbano
Una vez más, la conciencia mundial se enfrenta horrorizada a la
muerte de niños y mujeres inocentes víctimas del bombardeo
inclemente que, desde cielo, mar y tierra, descarga
sistemáticamente el Estado de Israel sobre el territorio libanés.
Una gran vergüenza debe cubrir a los organismos internacionales,
comenzando por la Organización de Naciones Unidas, impasible a lo
largo de semanas ante este nuevo holocausto, perpetrado ahora por
las víctimas de ayer.
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela se une a la
demanda mundial y de todos los países que hoy reclaman a la
Organización de Naciones Unidas, ordenar el cese inmediato de esta
carnicería desatada contra seres que nada tienen que ver con el
conflicto armado y aplicar con energía las medidas y mecanismos
previstos en su propia Carta.
Del mismo modo nuestro Gobierno, condena la utilización del derecho
a veto que ha venido ejerciendo el gobierno de los Estados Unidos
de Norteamérica para evitar que esta gravísima situación sea
considerada siquiera en el Consejo de Seguridad de la ONU. Ninguna
razón política o geopolítica, mucho menos ética, puede justificar
estas posiciones de la más grande potencia del mundo que, por esta
misma razón, debería ser la más interesada en mantener la
estabilidad del mundo. Paradójicamente, ocurre todo lo contrario
pues, estas acciones criminales sólo son explicables por el apoyo
que abiertamente le brinda el Estado Norteamericano.
Finalmente, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha
instruido a su Misión ante la ONU para que, junto a la mayoría de
gobiernos que así lo reclaman, se convoque al Consejo de Seguridad
y se apliquen las medidas urgentes y necesarias para detener un
mayor derramamiento de sangre y la inevitable extensión del
conflicto si éste no se detiene de inmediato.
MRE