13 de septiembre de 2004
PAÍSES AMAZÓNICOS DISCUTEN ACCIÓN COMÚN PARA PROTEGER LA SELVA
Los cancilleres de ocho países sudamericanos se reunirán el martes
en la ciudad brasileña de Manaus para discutir sobre seguridad y
protección de la selva amazónica, una de las mayores reservas de
agua dulce del planeta amenazada por una veloz deforestación.
Brasil, Perú, Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador, Guyana y
Surinam firmarán en la reunión un Plan Estratégico para la
Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), que
contiene acciones comunes para proteger del delito y la depredación
a la mayor selva tropical del mundo, hogar del 30 por ciento de las
especies de flora y fauna del planeta.
"Necesitamos una gestión coordinada de los recursos del agua, ya
que lo que cada país hace en sus nacientes (de los ríos) afecta a
todos, y discutir el avance del monocultivo, la deforestación y las
ocupaciones ilegales", explicó a Reuters el secretario ejecutivo de
la secretaría permanente de la OTCA, Francisco Ruiz.
Los ocho países "tienen problemas comunes" en una región de más de
7 millones de kilómetros cuadrados, en la que viven 23 millones de
personas, la mayoría pobres.
En esa área, principalmente en la zona brasileña, el cultivo de
soja ha llevado sólo en el 2003 al desmonte de 2,38 millones de
hectáreas, indicó Ruiz. Sólo en Brasil, la tasa de deforestación de
la selva amazónica aumentó el año pasado un 2,1 por ciento, la
mayor destrucción en un año desde 1995.
El plan, una suerte de "carta de navegación" para la OTCA, que
desde hace 20 meses cuenta con una secretaría permanente en
Brasilia, contiene objetivos para la conservación y el uso
sostenible de los recursos de la selva, intercambio de tecnología y
conocimiento entre los países, e integración y competitividad
regional.
"Tenemos un objetivo común: conseguir balancear el desarrollo
económico de la región, generar empleo e ingresos bajo parámetros
de sostenibilidad ambiental. Ese es el reto", dijo Ruiz.
La población amazónica tiene en general un menor desarrollo
relativo en comparación con el promedio de sus países y enfrenta
desafíos como los cultivos ilícitos, la contaminación del agua, la
explotación ilegal de especies de alto valor, violencia y tráfico
de drogas ilícitas.
"La Amazonia colombiana, por ejemplo, ha sido el escenario de buena
parte de la guerra interna del país", recordó Ruiz.
Con esa preocupación como telón de fondo, el canciller de Brasil,
Celso Amorim, dijo recientemente que "la seguridad formará parte de
las conversaciones formales e informales de los ministros" en la
reunión de Manaus.
"Le damos mucha importancia a la cuestión de la seguridad. Los
temas de seguridad en América del Sur tienen que ser crecientemente
tratados por los países de América del Sur", dijo en una entrevista
con periodistas extranjeros.
El canciller indicó que Brasil está interesado en la cooperación
con sus vecinos a través de su Sistema Integrado de Vigilancia de
la Amazonia (SIVAM). El esquema de cooperación ya se encuentra más
avanzada con Perú y Colombia.
El plan de la OTCA, según explicó Ruiz, apuntará también a extender
a todos los países amazónicos la información producida sobre el
Amazonas en el país más avanzado de la región, Brasil, que cuenta
con una red de universidades, centros de investigación y monitoreo
satelital para controlar quemas en la selva y los ciclos
hidrológicos.
Con información de la Reuters/MCI/KQ