22 de julio de 2005
ECONOMÍA En busca de la plena soberanía
Mibam anuncia creación de 260 empresas de producción social en la
región Guayana
La idea es generar en seis meses puestos de trabajos para los
integrantes de las misiones. Se concretó la constitución de 260
empresas de producción social en los 26 municipios que conforman la
región Guayana.
Durante un directorio con los presidentes de las empresas
tuteladas, el ministro de Industrias Básicas y Minería y Presidente
de CVG, Víctor Álvarez, destacó la creación de las empresas de
producción social, como generadoras “de empleos remuneradores
y estables, que garanticen la participación del pueblo bajo los
procesos de gestión colectiva,” y teniendo como base los
artículos 70, 188 y 308 de la Constitución Bolivariana de
Venezuela.
“Con esta reunión se busca profundizar el desarrollo y la
concreción de las empresas de producción social, que serán
promovidas y estimuladas por las industrias básicas, y que
generarán puestos de trabajos estables y bien remunerados para
cientos de miles de venezolanos, que se han incorporados a las
misiones que impulsa el Ejecutivo Nacional y que egresaron con la
esperanza de conseguir un trabajo que les permita sostener a su
familia”, dijo el titular del Mibam.
Durante el encuentro, se concretó la constitución de al menos 260
empresas de producción social en los 26 municipios que conforman la
región Guayana, “estamos hablando de un promedio de diez
empresas por cada municipio, esa es la meta mínima y estamos
seguros de poder cumplirla en el segundo semestre del año”,
dijo.
Álvarez indica que de esta manera, se multiplicarán en la región
empresas que a diferencia de las mercantiles, “se regirán por
los principios de solidaridad, cooperación y complementación entre
ellas”.
Transformarán materias primas
La transformación de materias primas como aluminio, hierro y
madera, en productos básicos y esenciales como cubiertos, platos,
vasos, bandejas, camas, mesas, literas, pupitres y otros
mobiliarios, en beneficio de la población, será una de las
potencialidades de estas empresas, las cuales, lograrán satisfacer
necesidades e impulsarán la diversificación de la economía, la
generación de nuevos puestos de trabajo, la sustitución de
importaciones y la creación de nuevas relaciones de producción y de
propiedad.
La idea es que éstas generen tres modalidades de unidades
productivas. La primera, basada en la producción comunitaria, que
estará dirigida a desarrollar aguas abajo las cadenas productivas,
creando bienes y recursos que garanticen mejores condiciones de
vida en su comunidad.
En segundo lugar, las unidades de distribución y comercialización,
que harán lo propio con los bienes producidos en cada comunidad,
promoviendo precios justos desde el productor inicial hasta el
consumidor final. Seguidamente están las unidades de servicios
comunitarios, las cuales prestarán servicios como el abastecimiento
de agua, electricidad, telecomunicaciones, recolección de residuos
sólidos, comedores y lavadores populares y seguridad dentro de las
comunidades.
“Todo esto con propósito de impulsar el desarrollo endógeno,
y seguir promoviendo la circulación y el intercambio de bienes y
servicios”, aseguró Álvarez. Así mismo resaltó la creación de
formas alternativas de pago y circulación monetaria, “no
necesariamente será el dinero” e hizo mención a la
utilización de tarjetas de débito magnéticas en todos los puntos de
venta de la red Mercal y farmacias comunitarias.
Sostiene que las empresas de producción social fungirán como un
elemento liberador, que permitirá al hombre sentirse pieza
fundamental en el desarrollo productivo, “condición que
elevará su conciencia colectiva y humanista y permitirá la
construcción de la nueva Venezuela”.
Estímulos para los productores
El titular del Mibam destacó la necesidad de contar con soberanía
productiva y lograr la independencia económica. Explicó que para
ello, el Estado asumió la función de organizar, orientar,
capacitar, financiar y garantizar el desarrollo de estas empresas a
través de la implementación de estímulos como exoneraciones del
Impuesto Sobre la Renta y del Impuesto al Valor Agregado,
financiamientos con reducidos interesas y amplios plazos para
pagar, asistencia técnica, compras gubernamentales y formación
técnico-productiva.
Álvarez finalizó reiterando la responsabilidad de las empresas
básicas como propulsoras de las centenares de empresas de
producción social que se crearán a nivel nacional. Confía en que a
través de estas se dará un paso más para la construcción del
socialismo venezolano.
MIBAN/MCI