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Caracas, 5 de julio de 2008
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Entrevistas
16 de abril de 2008 
Asegura Margarita Zapata
El pensamiento de Emiliano Zapata se eternizó en el campo mexicano
 
La nieta de uno de los iconos revolucionarios del siglo XX, Emiliano Zapata, rememora las luchas de su abuelo en el campo mexicano, al tiempo que trabaja por recuperar la imagen del líder de la Revolución Mexicana, tan apaleada por sus adversarios a lo largo de los años. Margarita Zapata dice que entrega el relevo de la antorcha de la libertad al presidente Chávez y espera que una persona la regrese a la tierra de los aztecas
Por: Dexy García (*)

Margarita Zapata, nieta del líder revolucionario Emiliano Zapata estuvo recientemente en Venezuela realizando varias actividades entre las que destacan la inauguración de la exposición “Tierra y Libertad 1879 -1919”, en el Museo de Bellas Artes, y la entrega de un reconocimiento al presidente Hugo Chávez. Fundadora y directora de la fundación que lleva el nombre de su abuelo, a través de este organismo se propone reivindicarlo desde todo punto de vista y rescatar su imagen.

Emiliano Zapata es una de las figuras más importantes del movimiento armado realizado en México entre 1910 y 1920, conocido como la Revolución Mexicana. Fue un hombre del campo que junto a otros, como Francisco “Pancho” Villa, luchó por la libertad de las tierras y los derechos colectivos de los trabajadores. Murió en manos de sus adversarios en 1919 y, desde entonces, se convirtió en el símbolo de los campesinos desposeídos.

El pensamiento de este mexicano estuvo orientado a la devolución de las tierras a los campesinos, por eso luchó contra los hacendados y terratenientes que habían expulsado a indígenas y campesinos. Su pensamiento se resume en dos frases: “la tierra es de quien la trabaja” y “es mejor morir de pie, que vivir toda una vida arrodillado”.

¿Qué significado tiene para usted ser nieta de Emiliano Zapata?
“Tiene un elemento emocional, porque no siempre uno tiene un abuelo como ese. Yo digo que eso es obra de la casualidad, de la vida, del destino, porque una no escoge la familia, esa se le viene por casualidad. Yo me siento orgullosísima de mis antepasados, tanto de mi abuelo como de mi padre, y también me siento orgullosísima de lo poco o lo mucho que he hecho porque es mi verdadera carta de presentación, ya que el honor que significa ser Zapata no lo construí yo, lo heredé y, por tanto, no es mérito mío, es mérito de Zapata”.

Asegura Margarita que, además del elemento sentimental, hay otro que le otorga responsabilidad al llevar ese apellido. “Es una carga pesadita porque no podríamos comportarnos de otra manera, sino que siempre tenemos que hacer honor al nombre que llevamos y en el caso de Emiliano Zapata yo no podría emularlo, yo no puedo decir que soy mejor, ni siquiera puedo decir que voy a ser igual, hago todo lo que puedo por ser digna nieta suya”, señaló.

Cuéntenos un poco sobre la Fundación Emiliano Zapata
“La Fundación Zapata nace en el 2002 por una inquietud propia, y de unos compañeros, de recuperar la imagen de Zapata en todos los aspectos; el Zapata revolucionario, el charro de lo que poco se conoce, el ideólogo, el hombre, el campesino, ese hombre de los que muchos toman la parte que les conviene para sus propias conveniencias, ya sean políticas, sociales, revolucionarias o como usted quiera llamarlas, y otros por intereses personales. Pero nadie toma la imagen de Zapata en su conjunto, a ese hombre, a ese ser humano con sus aciertos y errores, con virtudes y debilidades. Muchos han llegado hasta la caricaturización del héroe. Hablemos de Zapata en su conjunto y ubiquémoslo en el tiempo que le tocó vivir y la lucha que le tocó hacer, por eso nació la Fundación Emiliano Zapata”.

¿Cuáles son los logros de la fundación Emiliano Zapata?
“En seis años no podemos lograr algo que tiene 100 años de ser manipulado, porque no se empieza a manipular después de su muerte, sino cuando salta a la vida pública”, explicó.

“Se empieza a manipular su imagen, pensamiento y lucha. Ha sido calificado por la Derecha como bandido y criminal, es lo mismo que ocurre actualmente con los líderes revolucionarios. Antes eran asaltantes bandidos, pero ahora se les dice terroristas y narcotraficantes, en fin, el objetivo es descalificar a las luchas revolucionarias y a los líderes”, resaltó.

¿Logró Zapata frutos en la lucha por liberar las tierras?
“Yo pienso que no, hemos avanzado muy poquito en casi 100 años de la muerte de Zapata. Por eso es que yo digo -como estamos en época de juegos olímpicos- ahora lo que estamos haciendo en Venezuela es entregándole el relevo de la antorcha al presidente Chávez que es el relevo de la libertad y de la lucha de Zapata”.

¿Continúa vivo el pensamiento de Zapata en la población mexicana?
“Sigue vivo en el campo mexicano, no sólo sus ideas sino también sus reivindicaciones. Sus pensamientos y su lucha sigue viva, lo que pasa es que hay que aplicarlos con otros métodos, ya no podemos hacer una revolución armada ni en México ni en ninguna parte del mundo, hay que ser realistas. Ahora los conflictos armados se resuelven por la vía política y en México hay otras formas de lucha, hay que experimentarlas todas, pero la vía armada no es posible”.

¿Cree que lo que está ocurriendo en Latinoamérica debe tener una interpretación cultural?
“Tenemos que verlo culturalmente, yo digo que tenemos que hacer una reforma educativa, una reforma cultural y la gente piensa que estoy hablando de los pensum, las carreras, los programas de educación y no, estamos hablando de la transmisión de valores y principios que hemos abandonado, esa es la verdadera transformación cultural. ¿Yo no sé si un analfabeta pueda asimilar las ideas igual que un universitario? creo que no, pero creo también que hay muchos analfabetas que tienen valores y principios que los universitarios no tienen”.

Usted dice que le entregó la antorcha al presidente Chávez, ¿cree usted que pueda regresar a iluminar los pueblos mexicanos?
“Obligatoriamente tiene que volver. Ésto es un punto de partida, un recorrido y un regreso, claro está que le damos al presidente Chávez el relevo de esta antorcha, pero en un determinado momento tiene que haber una persona que la lleve al punto de partida”.

En otras oportunidades usted ha dicho que los niños no tienen como estudiar la revolución mexicana, ¿a que se debe ese fenómeno?
“Es que se ha reformado tanto la educación en México que ya nos quieren borrar la historia, e incluso cambiaron el nombre y el concepto de lo que era el Instituto de Investigaciones Históricas de la Revolución, ahora se llama Instituto de Estudios e Historias de las Revoluciones, porque Vicente Fox piensa que al haber ganado las elecciones en el 2002 él hizo una revolución, y por supuesto que desde ahí todo ha cambiado, hasta los textos escolares. Antes se incluía la revolución mexicana y ésto ha desaparecido”.

¿Qué significado tiene Emiliano Zapata para los sectores más pudientes y para los menos favorecidos en México?
“Hay algunos intelectuales profesionistas que lo reivindican, porque Emiliano es una de las figuras más auténticamente mexicanas, donde se identifican todos de la derecha y de la izquierda, con algunos matices, pero todos se identifican con Zapata. Claro que unos piensan que el pensamiento de Zapata quedó atrasado y que hay que verlo en el contexto de la globalización y otros que dicen: ‘yo sigo tan pobre como antes con mi pequeño ejido, donde no tengo asistencia técnica y económica’, entonces para mí sigue siendo vigente el pensamiento de Zapata”.

“Zapata era un visionario y ya estaba viendo lo que se nos venía, lo que era la globalización y el intercambio comercial, es por eso que lo reivindican los unos y los otros”, enfatizó.



(*) dgarcia@minci.gob.ve
Foto: Iván Ordoñez

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